En lugar de un formulario estático, VendeChat mantiene una conversación real, reúne los datos del inmueble para la valoración y pasa la conversación, respondiendo solo con tu propio contenido.
Pregunta por el tipo de inmueble, la instalación actual y la necesidad, por ejemplo solar, cambio de compañía o eficiencia, para que la consulta llegue lista para valorar.
Explica tus servicios y tu proceso con tus propias páginas. Cuando en los materiales no hay datos, está pensado para decirlo claramente.
Reúne lo que se ha dicho y la forma de contacto preferida y pasa la conversación a tu equipo.
Quien contrata soluciones energéticas pide varios presupuestos y va con quien le atendió primero. VendeChat responde con tu sitio, registra el inmueble y pasa enseguida la petición de asesoramiento o de instalación. El chat no promete ahorros ni plazos que no se puedan confirmar.
No hace falta un proyecto de implantación aparte. Reúnes los materiales, pegas una línea de código en las páginas del sitio y la conversación empieza a responder con esos materiales.
Estudiará tus servicios de solar, suministro y eficiencia y tus preguntas frecuentes, las respuestas que tus asesores dan cada día.
Una línea de código en las páginas del sitio. No hay que rehacer el sitio.
Los visitantes reciben respuesta sin esperar al equipo comercial, y el chat registra el tipo de inmueble, la instalación actual y la necesidad.
La conversación llega a tu equipo con su contexto: qué preguntó la persona, qué se le ha explicado ya y qué sigue sin aclararse.
La pregunta del visitante surge antes de que esté dispuesto a dejar sus datos. La conversación la responde con tus materiales y todo lo demás pasa al equipo comercial.
Crea una cuenta, indícale a VendeChat tu contenido y la conversación empezará donde está el visitante, mientras el equipo comercial la recibe con su contexto.
Cómo concreta la conversación la consulta, qué llega a la ficha del equipo comercial y cuándo entra una persona.
Responde solo con tus servicios y tus preguntas frecuentes. Cuando en los materiales no hay datos, está pensado para decirlo claramente.
El tipo de inmueble, la instalación actual, la necesidad, por ejemplo solar o cambio de compañía, y los datos de contacto, todo lo que el equipo necesita para el asesoramiento.
La dirección del sitio, un correo confirmado, materiales para la base de conocimiento y una línea de código en las páginas. El código listo aparece en tu cuenta de cliente junto con el cálculo.
En este campo una respuesta equivocada sale más cara que la ausencia de respuesta. La lista de temas que marcas para que pasen a una persona suele tener este aspecto.
La potencia, el esquema y el coste de la solución dependen del inmueble, y los calcula un ingeniero.
El chat no calcula el beneficio ni promete en cuánto tiempo se recupera la inversión.
Ni promesas de producción ni afirmaciones de que el equipo no fallará.
Las cuestiones de tramitación pasan a una persona.
De por sí ya nadie te conoce, y encima vas de modesto
Una persona junto a una máquina es más eficaz que la máquina, y la máquina es más eficaz que una persona que trabaja sin ella.
Cuanto mejor entiendes a tus clientes, más sensatas son tus decisiones y más éxito tiene tu negocio.