No lo hará si tú no se lo has permitido. Los temas que el chat no trata por su cuenta los defines tú en una lista, y en odontología es más larga que en otros campos: el diagnóstico, el plan de tratamiento, las indicaciones, las contraindicaciones y valorar el trabajo de otros. Una pregunta así pasa a recepción con una nota de qué se preguntó exactamente.
El precio lo toma solo de tus materiales. Si en tus páginas pone "desde", dirá lo mismo y añadirá que la cantidad exacta se calcula tras la revisión. Si en la base de conocimiento no hay tarifas, la conversación dirá que no lo sabe y pasará la pregunta a una persona.
La conversación no finge ser una persona. Abre con una pregunta sobre el tema de la página y la pasa a recepción en cuanto el tema se sale de sus límites. Lo que suele molestar no es el robot, sino la falta de respuesta: una pregunta a las 22:40 se queda sin reacción hasta la mañana.
La conversación no pide información médica ni lleva la historia del paciente. Registra lo que la persona ha decidido contar: qué servicio le interesa, si es primera visita o revisión y cuándo le viene bien venir. Todo lo demás se trata en la consulta.
Una conversación en la página de servicio a las 22:40. Se ve lo que el chat asume y también dónde se detiene.
La misma pregunta en la misma página, dos desenlaces distintos.
La fórmula es honesta pero inútil: ahora mismo no hay adónde llamar y la persona elige hoy. Abre la pestaña de al lado con otra clínica.
Por la mañana recepción no se entera de que alguien pasó por allí ni de qué le interesaba. No hay consulta, no hay rastro y la publicidad de esa visita ya está pagada.
La parte informativa se cierra al momento: qué incluye, cómo es y qué llevar. La parte clínica espera al dentista, y eso no parece una respuesta de trámite.
Por la mañana recepción ve quién pasó, qué preguntó y cuándo le viene bien. Solo queda confirmar la hora en vez de empezar la conversación desde cero.
Una persona junto a una máquina es más eficaz que la máquina, y la máquina es más eficaz que una persona que trabaja sin ella.
La comunicación personal entre personas, o entre una persona y un bot, se está convirtiendo en el futuro de la comunicación.
El futuro del trato con los clientes está en relacionarse por todos los canales posibles: teléfono, correo, chat, internet y redes sociales.
Sube las descripciones de tus servicios e intenta llevar la conversación más allá de sus límites. Comprobarlo te toca a ti.