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Empresa

Una IA que se mantiene
dentro del marco

Una respuesta equivocada y segura sale más cara que la ausencia de respuesta: el visitante decide a partir de algo falso y quien tiene que arreglarlo eres tú.
Por eso el chat responde con tus materiales y no con el conocimiento general del modelo, y pasa a una persona todo lo que queda fuera de ese marco.

Una mano cierra con calma una carpeta de papel sobre la mesa de trabajo

Qué lo mantiene
dentro del marco

La fuente de las respuestas la defines tú

Responde con las páginas, condiciones y documentos que has marcado. No responde con el conocimiento general del modelo ni con materiales que tú no hayas visto.

El hueco se muestra, no se tapa

Si en los materiales no hay respuesta, la tarea del chat es decirlo claramente y pasar la pregunta a una persona. De paso ves qué le falta a la base de conocimiento.

La lista de temas vetados es tuya

Contratos, garantías, plazos, cálculos a medida. Tú enumeras lo que el chat no trata por su cuenta, y una pregunta así pasa al equipo comercial en lugar de convertirse en una suposición.

Comprobación antes de arrancar, no después

Le haces tus propias preguntas incómodas y ves las respuestas antes que los visitantes. Lo que no te convenza se corrige antes de activar el chat.

Hasta dónde llega nuestra responsabilidad

De los materiales responde
quien los ha aprobado

Nosotros respondemos de que el chat no se salga de tus materiales y de que avise cuando faltan datos.

Del contenido de esos materiales respondes tú. Si hay en ellos un error o una condición desfasada, acabará en una respuesta: el chat no verifica la veracidad de tus textos, se ciñe a ellos. Por eso no prometemos respuestas sin errores ni declaramos certificaciones que no tenemos. Lo que la herramienta no hace en absoluto está enumerado en una página aparte.

Responde con tus materiales

Pasa lo dudoso a una persona

Sin garantías no demostradas

Honestos sobre los límites

Con palabras ajenas

Sobre clientes, conversación y máquinas

Hazle al chat tus propias
preguntas incómodas